Lo Último

Qué sería sin ti que viniste a mi encuentro... Louis Aragon.

Qué sería sin ti que viniste a mi encuentro.
Qué sería sin ti sino un corazón durmiente.
Sino esta hora parada en la esfera del reloj
Qué sería sin ti sino ese balbuceo.

De ti aprendí todo sobre las cosas humanas.
Y vi desde entonces el mundo a tu manera.
De ti aprendí como se bebe de las fuentes
Como del transeúnte que canta, se toma la canción.
De ti aprendí hasta el sentido del estremecimiento.

En cuanto a lo que me concierne, lo aprendí todo de ti.
Que es de día a mediodía, que un cielo puede ser azul
Que la felicidad no es un quinqué de taberna.
Me tomaste de la mano en este infierno moderno
Donde el hombre ya no sabe lo que es ser dos.
Me tomaste de la mano como un amante feliz.

El que habla de felicidad a menudo tiene los ojos tristes.
El desengaño no es acaso un sollozo
Una cuerda rota bajo los dedos del guitarrista
Y sin embargo les digo que la felicidad existe
En otra parte que en el sueño, en otra parte que en las nubes.
Tierra, tierra, he aquí sus ensenadas desconocidas.


Louis Aragon.
Fue un poeta y novelista francés. Su poesía está inspirada desde los años 1940 por el amor a su esposa Elsa Triolet (Les Yeux d’Elsa) que era hermana de Lilia Brik, la amada de Vladímir Mayakovski. Su obra lleva también entrelazada la secreta herida de no haber sido reconocido por su padre, Louis Andrieux, diplomático, 30 años mayor que su madre, que decidió, para preservar el honor de su familia y de su amante, hacerlo pasar por su hermano pequeño. Evoca lo que fue el secreto de su vida en el libro de poemas titulado Domaine Privé. Poeta del amor, Aragon firma una obra poética plural, en la que el verso libre disputa con la poesía la manera de renacer. Su producción novelística se adapta a los variados estilos de su siglo: novela dadaísta, novela realista, nueva novela, etc.
Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Louis_Aragon