Lo Último

Mostrando las entradas con la etiqueta Escribir. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Escribir. Mostrar todas las entradas

Manuel Puig. Sobre lo difícil que es el desamor.


"Lo único que le pido es que si está decida a no escribirme más, por lo menos me mande esta carta de vuelta, abierta se entiende, en prueba de la leyó. ¿O será mucho pedirle?
"


Hacé click en el enlace para conocer más de Manuel Puig.

Ray Bradbury. Sobre la trama.

 

"Recuerden: la trama no es sino las huellas que quedan en la nieve cuando los personajes ya han partido rumbo a destinos increíbles."


Hacé click en el enlace para conocer más de Ray Bradbury.

Si tenés ganas de leer un libro de Bradbury y no estás decidido, TE LO RECOMIENDO EN POCAS PAGINAS. 


Hacé click en el enlace para conocer más de Ray Bradbury.

Encontrá en este link el video con la recomendación extendida de esta lectura.

    Fahrenheit 451 de Ray Bradbury es una novela distópica que explora un futuro donde los libros están prohibidos, y los bomberos, en lugar de apagarlos, los queman. Sigue a Montag, un bombero que, tras conocer a Clarisse, una joven que lo inspira a cuestionarse, comienza a dudar de su trabajo y de la vacía sociedad en la que vive. La novela es una crítica a la censura, el control de la información y la alienación provocada por el abuso de la tecnología. A través de personajes como Mildred, su esposa, y el Capitán Beatty, su jefe, la historia examina el poder del conocimiento y la libertad de pensamiento. Fahrenheit 451 es una advertencia sobre el valor de la cultura y la importancia de preservar la individualidad y la reflexión.


Si tenés ganas de conocer más acerca de Ray Bradbury, te dejamos su BIOGRAFIA en nuestro canal de YouYube. 


Encontrá en este link el video con la biografía de Ray Bradbury.

    Ray Bradbury (1920-2012) fue un escritor estadounidense, maestro de la ciencia ficción y la fantasía. Nació en Waukegan, Illinois, y creció fascinado por los libros de Edgar Allan Poe, las revistas pulp y el cine de terror. Aunque no pudo asistir a la universidad, se formó leyendo en bibliotecas y escribiendo incansablemente. En 1950 publicó Crónicas Marcianas, que reinventó la ciencia ficción, y en 1953 alcanzó la fama con Fahrenheit 451, una distopía sobre la censura y el control de la información. Su estilo nostálgico y humano inspiró a escritores como Stephen King y Neil Gaiman. También colaboró en cine y televisión. Su legado sigue vivo en la literatura y la exploración espacial, con la NASA nombrando un cráter en Marte en su honor.

Horacio Quiroga. Sobre un gran consejo acerca de escribir una historia.

 


"No empieces a escribir sin saber desde la primera palabra adónde vas. En un cuento bien logrado, las tres primeras líneas tienen casi la misma importancia de las tres últimas."

Hacé click en el enlace para conocer más de Horacio Quiroga.

Raymond Chandler. Sobre una predicción tan acertada.


"Una vez le escribí, en un estado de ánimo sarcástico, que las técnicas de ficción se habían estandarizado tanto que uno de estos días una máquina escribiría novelas."


Hacé click en el enlace para conocer más de Raymond Chandler.

Gabriel García Márquez. Sobre el amor.


"Si yo tuviera un corazón, escribiría mi odio sobre el hielo y esperaría a que saliera el sol.
"



Hacé click en el enlace para conocer más de Gabriel García Márquez.

Si tenés ganas de leer un libro de García Márquez y no estás decidido, TE LO RECOMIENDO EN POCAS PAGINAS. 


Encontrá en este link el video con la recomendación extendida de esta lectura.

    El amor en los tiempos del cólera de Gabriel García Márquez es una profunda reflexión sobre el amor, el tiempo y las relaciones humanas. La novela sigue a Florentino Ariza y su amor obsesivo por Fermina Daza, a lo largo de más de cincuenta años, mientras ella se casa con el pragmático doctor Juvenal Urbino. A través de esta historia, García Márquez explora el amor en todas sus formas: romántico, platónico y matrimonial. Es una obra maestra de la literatura latinoamericana, que destaca por su prosa lírica y su capacidad para retratar las complejidades del corazón humano.




Encontrá en este link el video con la recomendación extendida de esta lectura.

    Cien años de soledad de Gabriel García Márquez sigue la historia de la familia Buendía en el pueblo ficticio de Macondo. A través de generaciones, los Buendía enfrentan un ciclo de soledad y repetición, explorando temas como el destino, el tiempo y la memoria. La novela mezcla lo real y lo fantástico, creando un universo de realismo mágico donde lo sobrenatural se percibe como parte de la vida cotidiana. Cada personaje representa una faceta de la condición humana, y el estilo lírico y poético de García Márquez hace de esta obra un símbolo del Boom Latinoamericano y un clásico universal. La novela es una profunda reflexión sobre la identidad, el amor y los ciclos inevitables de la historia humana.

Alejo Carpentier. Sobre cuándo el escritor debe empezar a escribir.


"Considero que el escritor debe empezar a escribir cuando, primeramente, tiene algo que decir y, en segundo lugar, cuando sabe cómo decirlo.
"


Hacé click en el enlace para conocer más de Alejo Carpentier.

#888 | Viajar. Tiempo. Futuro. Premio Nobel de Literatura. Escribir. Obra. | #pregunta


Si un viajero del tiempo viene del futuro y te dice que ganarás el Premio Nobel de Literatura y todavía no has escrito nada, ¿en qué consistiría tu obra literaria?


Hacé click en el enlace para conocer más de la sección #pregunta.

María Elena Walsh. Sobre la gente reservada.


"Ese es el problema de la gente reservada como yo: a la hora de hacer confidencias, se da cuenta de que escribiendo es más fácil. Y eso sucede porque en la escritura uno está como escondido, no muestra la cara, y les puede dar forma a las ideas y a los recuerdos como mejor le parezca
."


Hacé click en el enlace para conocer más de María Elena Walsh.

Victoria Ocampo. Sobre un elemento clave para darnos cuenta del mundo.


"Te escribo como siempre para quejarme y decirte que la vida es estúpida, el mundo injusto, el destino ciego, la sociedad idiota, y nada más… Tengo casi todo lo que se puede tener; una cosa me molesta: la inteligencia.
"


Hacé click en el enlace para conocer más de Victoria Ocampo.

Ricardo Piglia. Sobre qué significa escribir una carta.


"Escribir una carta es enviar un mensaje al futuro; hablar desde el presente con un destinatario que no está ahí, del que no se sabe cómo ha de estar (en qué ánimo, con quién) mientras le escribimos y, sobre todo, después: al leernos. La correspondencia es la forma utópica de la conversación porque anula el presente y hace del futuro el único lugar posible del diálogo.
"


Hacé click en el enlace para conocer más de Ricardo Piglia.

Horacio Quiroga. Sobre un consejo para los escritores.


"No escribas bajo el imperio de la emoción. Déjala morir y evócala luego. Si eres capaz entonces de revivirla tal cual fue, has llegado en arte a la mitad del camino
."


Hacé click en el enlace para conocer más de Horacio Quiroga.

Así de simple, así de complejo. La travesía del escritor.

Por Carina Durnhofer.
"Para lograrlo, debemos consolidar nuestro estilo."
_____________________________________________



Desde muy niña, mi imaginación tuvo la tendencia a vagar por un mundo paralelo, muy íntimo y por momentos inconfesables. Soñaba con ser bailarina, actriz y cantante, con formar parte de una banda de rock y ser escritora. Mi curiosidad por el mundo, sus rincones de ensueño y las historias mínimas que se desprenden de pueblos desconocidos, me llevó a devorar cuanto libro caía en mis manos y a viajar.
Un día colgué las zapatillas de ballet. Sí, me gustaba pero no tenía el talento necesario. Otro día descubrí que me cuesta mucho superar mi timidez y que eso me dificulta pararme en un escenario y cantar con el alma. Quizás algún día pueda.
El sueño de trabajar en una editorial surgió durante los primeros meses de facultad. Un sueño desprendido de la fantasía de tejer en ese camino una buena red de contactos editoriales que sirvieran como plataforma para ESE momento esperado: publicar mi libro. Porque claro – pensaba –, si estoy cerca y si me relaciono con ellos en forma directa, las posibilidades se multiplican. Pero es un mito, otros de los tantos en relación al mundo editorial. Y también hay muchas creencias que son realidades.
Al cumplir 35 años me cansé de trabajar en áreas de Marketing y Comunicación de corporaciones que me convertían en estalactita al atravesar su puerta de entrada. Ahí fue cuando empecé a escribir incansablemente. Para mí, para portales, para agencias de turismo, para concursos… en fin, fue a esa edad cuando descubrí que para cumplir los sueños hay que trabajar, esforzarse y no rendirse jamás. Y mandé una cantidad incontable de currículums a medios y editoriales. Pasaron varios meses hasta que un buen día, me llamaron de una editorial. Finalmente, después del esfuerzo, uno de mis sueños se había hecho realidad. A partir de ese momento, innumerables manuscritos, intensa producción, muchas presentaciones e incontables acciones de prensa me sucedieron.

Las obras no se encajonan.
En la editorial recibimos una cantidad generosa de propuestas por semana; manuscritos compuestos por amateurs, por profesionales reconocidos de ciertas áreas de investigación o por autores que ya forman parte de nuestra casa editorial.Para cada uno de ellos, las líneas escritas equivalen a sus hijos y, en su imaginario, el manuscrito enviado termina siendo “encajonado”. A los pocos días, casi todos llaman con ansiedad para explicar con un tono efusivo por qué su obra debe ser tenida en cuenta.
Las obras no se encajonan. Es un mito. Una editorial vive de publicar libros y tiene sed de leer buen material, es por ello que evalúa cada manuscrito que recibe. No leerlos equivaldría a boicotear su propio negocio. Sin embargo, y a diferencia de algunas imprentas que ponen un sello editorial pero que no corrigen, ni invierten en distribución, ni promocionan, una editorial seria tiende a ser exigente con la aprobación del material. Para el mundo editorial, cada libro es una apuesta. Atrás de cada título hay mucha inversión monetaria y meses de trabajo exhaustivo que incluyen varias correcciones, una minuciosa producción que sigue los manuales de estilo propios, elección de papel, tapa, diseño y tipo de promoción. Por estas razones, el filtro es fino. La respuesta entonces suele ser: sí, la obra fue leída, pero no es publicable. No hay acomodo, no hay preferencias. Sí hay una inversión intelectual y monetaria que debe redituar.

Los egos.
Lo cierto es que para que la obra se edite, debe ser buena. Claro que siempre queda la opción de autofinanciarla con alguna imprenta-editorial que trabaje con esa modalidad. ¿Pero habrá valido realmente la pena? ¿Queremos publicar nuestra obra porque es buena, porque tenemos algo verdaderamente valioso que transmitir, o lo queremos hacer por una cuestión de ego?
Cuando hablo con los aspirantes, de inmediato puedo percibir como muchos se encuentran atrapados en el deseo de la inmortalidad. Plantarás un árbol y quedarás en la naturaleza, tendrás un hijo y quedarás en la sangre, escribirás un libro y permanecerás en el mundo intelectual. Esta aspiración se refleja en la mayoría de las obras recibidas, que suelen caracterizarse por ser una suerte de autobiografía. Que sean autobiografías no es algo malo. Pero debemos preguntarnos ¿para qué cuento mi historia?
Todos somos especiales. Todos tenemos algo maravilloso que transmitir. Esa historia nuestra, esa que creemos que merece ser contada por ser distinta, suele ser un relato Universal. Lo que nos pasa a nosotros, les pasa a muchos. Ya lo dijo Paul Auster: “un día me desperté y me di cuenta de que era igual al resto, de que me pasaban las mismas cosas que a los demás”.

¿Por qué hay obras que sí son elegidas?
El encuentro en el amor, el viaje del héroe, el hombre versus la naturaleza, el descubrimiento de la verdadera identidad, padre e hijo, el retorno al hogar…. Sí  las tramas son siempre las mismas,  entonces ¿por qué hay obras que sí son elegidas? Porque más allá de cuál sea la trama, lo importante es el estilo, la emocionalidad con la que se proyectan los sentidos, y la empatía. Una historia mínima, contada con estas características, seduce a miles de lectores. Y la idea no es narrar para pocos. Si apenas un puñado nos entiende, poco habremos trascendido nuestro ego y poco será la influencia real que ejerzamos en este mundo.
Cuando Capote escribió “A sangre fría”, se basó en una historia poco digerible. Sin embargo lo logró con tanto estilo y tanta empatía, que muchos supimos ponernos en los zapatos y en las emociones de los asesinos.

Así de simple, así de complejo.
Y aquello que imaginaba, aquello de tener más facilidades para publicar un libro al trabajar en el mundo editorial, ¿resultó entonces real? No. Es igual que para todos. Es una travesía. Para lograrlo, debemos consolidar nuestro estilo y entender cómo funciona la empatía para lograr transmitir sensaciones, emociones y sentimientos en las palabras. Trabajar duro y no rendirnos jamás.