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Robert Musil. ¿Cuál es la suprema sabiduría?


"Ahora no sé nada de enigmas. Las cosas suceden: he aquí la suprema sabiduría."


Robert Musil.
Fue un escritor austríaco. Su obra más conocida es El hombre sin atributos.
Musil provenía de una familia de la baja nobleza (Edler). Todavía siendo un niño, entró interno en una academia militar, experiencia que le serviría, luego, para escribir su primera novela, Las tribulaciones del estudiante Törless. Abandonó sin embargo dicha academia y se licenció como ingeniero. Hizo una tesis importante sobre el físico Ernst Mach en 1908, sólo estudiada recientemente. Su curiosidad le llevó a extender sus estudios a la psicología, la lógica y la psicología experimental en la Universidad de Berlín. Enseñó ingeniería mientras escribía su primera novela, Las tribulaciones del joven Törless (1906), descripción de la vida de unos adolescentes en un colegio militar. El éxito de esta obra le animó a dejar la enseñanza y a compaginar su trabajo como bibliotecario y editor de la revista Die neue Rundschau con la escritura de dos novelas cortas sobre las relaciones sexuales, Uniones (1911). Musil sirvió en el ejército imperial durante la Primera Guerra Mundial y después fue funcionario civil en la nueva República de Austria, entre 1919 y 1922, antes de dedicarse enteramente a escribir. Publicó un libro de cuentos, Tres mujeres, en 1924. Salvo dos años en Berlín (1931–1933), vivió en Viena hasta la anexión de Austria a la Alemania nazi en 1938, momento en el que se exilió en Suiza, en parte por el origen de su mujer Marthe, en parte por su visceral oposición. Murió en Ginebra, con dificultades económicas, en 1942En este lapso su tarea fundamental fue escribir una larga (dos volúmenes), panorámica e inacabada novela, El hombre sin atributos (1930–1943), donde examina la existencia sin objetivos de su personaje principal, Ulrich, un antihéroe, sobre el fondo de la sociedad austriaca anterior a 1914 en plena crisis; la minuciosa recreación la lleva a cabo considerando una especie de sociedad patriótica (la acción paralela), las discusiones con unos amigos nietzscheanos, y ciertos amoríos, incluyendo sus raras relaciones con su hermana. El hombre sin atributos constituye una de las obras narrativas más ambiciosas del siglo XX, en la que se discuten mil teorías, y consagró póstumamente a su autor, como un escritor que en sus obras combinó de una manera excepcional la ironía con la utopía, para analizar la gran crisis espiritual de su época y la descomposición del Imperio austro-húngaro.