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Manuel Puig.

Vida, obra y "pensamientos literarios".

Fue un escritor argentino, fundamentalmente famoso por sus novelas Boquitas pintadas y El beso de la mujer araña.
Pasó su infancia en su pequeño pueblo natal y emigró a la capital argentina para llevar a cabo sus estudios secundarios. Después de iniciar diferentes estudios superiores, optó por formarse en la cinematografía, para lo cual se trasladó a Italia. No concretó su formación y terminó realizándose como escritor. Vivió en Roma, París, Londres, Estocolmo, Nueva York, Río de Janeiro y Cuernavaca. Es autor de ocho novelas y cuatro obras de teatro, además de relatos breves y guiones cinematográficos. Es muy reconocido por su uso de la polifonía literaria y el monólogo interior. Aunque desde la pubertad se asumió como homosexual, escribió y militó respecto a este tema, llegando a declarar que algo tan "banal" como la sexualidad no puede definir la identidad de una persona y, por otro lado, opinó que la actividad de las agrupaciones homosexuales tienden a incurrir en el error de separar la cuestión homosexual de otras agrupaciones, comunidades o sectores sociales.
Actividad literaria.

La traición de Rita Hayworth

Más tarde se mudó a Nueva York, donde siguió trabajando en el texto que acabó siendo su primera novela, La traición de Rita Hayworth. El guion que la había despuntado comenzaba con un monólogo del protagonista que, al extenderse veinticuatro páginas, le hizo ver a Puig que no era algo que debiera destinarse al cine.
Por entonces trabajaba de steward para Air France, en el aeropuerto Kennedy de siete y media de la mañana a dos y media de la tarde. Luego de tomar su siesta diaria, escribía. Regularmente, a las once de la noche iba a dormir, para comenzar de nuevo a las cinco de la mañana del día siguiente. Durante la escritura, cambió su sobrenombre Coco por "Toto" así como el nombre de su primo Jorge por "Héctor". Estos cambios simples y referenciales serían comunes en sus siguientes libros. Concluyó la novela en 1965. Uno de sus amigos, el cineasta Néstor Almendro pasó el manuscrito a Juan Goytisolo, de la editorial francesa Gallimard. La traición de Rita Hayworth, ambientada en Coronel Vallejos (una recreación ficticia de su pueblo natal), adelanta las características fundamentales de la obra de Puig: experimentación narrativa (a partir de la utilización de técnicas como montaje, desplazamiento, asociación de ideas) y empleo de formatos y estereotipos provenientes de géneros considerados "menores", tales como el folletín, el radioteatro sentimental o la telenovela.
En 1969 la editorial Gallimard la publicó en Francia. Posteriormente, el diario Le Monde la consideró una de las mejores novelas del año. Goytisolo le pasó el manuscrito a su amigo Carlos Barral. Ese año participó en el Concurso Biblioteca Breve Seix Barral, siendo finalista. Sin embargo, ese mérito no alcanzó para que fuera publicada, ya que Mario Vargas Llosa, que integraba el jurado del certamen, amenazó con renunciar si ganaba "ese argentino que escribe como Corín Tellado". La ganadora fue Últimas tardes con Teresa de Juan Marsé. Finalmente, Jorge Álvarez la publicó en Buenos Aires. Tiempo después, Manuel tuvo un breve encuentro con Rita Hayworth en México. Si bien ella no había leído la novela, estaba al tanto de su éxito en los Estados Unidos a través de las críticas. Hayworth le aseguró que dado su prestigio, la novela sería llevada al cine. Sin embargo, esto no ha sucedido hasta el presente. Comenzó su segunda novela, que sería Humedad relativa 95%, de la que alcanzó a escribir cuatro capítulos, pero que abandonó por considerar que las referencias autobiográficas se habían agotado con la primera novela. Un error llevó a los primeros lectores de sus manuscritos a pensar que este proyecto era posterior.

Boquitas pintadas

Regresó a Buenos Aires en el 1967, año en el que escribió Boquitas pintadas, novela que fue publicada en 1969. Se presenta como un "folletín en dieciséis entregas" y convirtió a Puig en un escritor de renombre en la Argentina.
La novela cuenta la historia del donjuán Juan Carlos Etchepare, vinculado, fundamentalmente, con tres mujeres: Nené, una humilde muchacha que está verdaderamente enamorada de él; Mabel, una chica bien que es tan infiel como lo es Juan Carlos; y la viuda Di Carlo, mal vista por los rumores de que no respeta su viudez. Al mismo tiempo, se entrelazan las historias de la hermana de Juan Carlos, Celina (una soltera empedernida) y Pancho y la Rabadilla, entre otros. Cuando Juan Carlos debe internarse en Córdoba porque ha contraído tuberculosis, comienza una formidable exposición de las relaciones humanas y el valor de los lazos afectivos contra la impunidad de los vínculos establecidos por el deseo. Toda la novela está contada a través de diálogos directos, cartas, diarios íntimos, expedientes y publicaciones, habiendo un mínimo de narración convencional.
La historia causó una impronta muy negativa en General Villegas. La publicación fue recibida por algunas personas como una intromisión en la vida privada de algunos ciudadanos, dado que las situaciones y relaciones narradas pudieron ser fácilmente identificadas por los villeguenses. Precisamente, el autor las había tomado, al igual que con su libro anterior, de conversaciones oídas a escondidas. Juan Carlos, en Boquitas pintadas, era una combinación de Danilo Caravera, un muchacho atractivo que padecía tuberculosis, y su hermano Hernán, un muchacho holgazán y licencioso. Nené se correspondería nada menos que con la madre del autor, Male (nótese, entre otras coincidencias, la de que Nené, en la ficción, tiene dos hijos varones) en combinación con una vecina de apellido Fumagallo. La diferencia estaba en que, según atestiguaron años más tarde en diversas entrevistas personas que habían vivido por entonces, Male se había casado con el hombre más deseado del pueblo, que era Baldomero, no Danilo. Con la posterior adaptación cinematográfica (prohibida en Villegas, presuntamente por presión de Acción Católica) la situación empeoró. Llegó a ser tanta la conmoción causada que, aunque la familia Caravera ya no residía en General Villegas, el padre de Danilo ordenó retirar su cadáver del cementerio para que la prensa no lo fotografiara. La adaptación cinematográfica, estrenada en 1974, fue impulsada y llevada a cabo por el prestigioso director Leopoldo Torre NilssonAlfredo Alcón ocupó el rol de Juan Carlos Etchepare, mientras que Marta González interpretó a Nené. Las traducciones portuguesa e italiana de la novela aparecieron en las listas de los libros más vendidos. Eso, sumado a la crítica francesa, afianzó el nombre de Puig. La traición de Rita Hayworth se publicó en Estados Unidos y llegó a figurar en la lista de los más vendidos del New York Times.
Cuando la gente que quiere ser mejor se le proponen modelos torpes y valores ilegítimos, el ridículo, la parodia, instalan su reino. Cuando el ideal es ser fino y el molde es la cursilería, se acaba doblando el dedo meñique para tomar la taza. Pero esto no me causa gracia. No escribí Boquitas... como una parodia, sino como la historia de gentes de la pequeña burguesía que, como primera generación de argentinos, debía inventarse un estilo.
Manuel Puig, Manuel Puig: Renace el folletín

The Buenos Aires affair

En 1973 Sudamericana publicó The Buenos Aires Affair, novela prohibida por el gobierno. Además de la prohibición oficial, Puig recibió una amenaza telefónica del grupo parapolicial conocido como Triple A. Por esta situación, decidió trasladarse a México.

El beso de la mujer araña



En el exilio, terminó El beso de la mujer araña en 1976. Cuenta la historia de dos prisioneros que comparten una celda en la Argentina de la dictadura. Uno de ellos es un militante de una organización revolucionaria y el otro un homosexual afeminado acusado de corrupción de menores. Ambos traban una relación compleja cuyo trasfondo poético alimentado por el cine y la fantasía, los hace explorar los límites de roles y convencionalismos sociales. La novela le otorgó a su autor reconocimiento internacional. Sin embargo, Gallimard, que hasta entonces había publicado todas sus novelas, la rechazó. La responsable de esta decisión fue Aurora Bernárdez, con el justificativo de que la imagen del revolucionario ablandado por el homosexual afeminado iba en contra de los ideales leninistas con los cuales la editorial se correspondía. Siguiendo su ejemplo, otras editoriales europeas también lo vetaron.

En 1980 Manuel Puig se radicó en Río de Janeiro, Brasil, y en 1985 hizo una adaptación para cine de El beso de la mujer araña, que fue filmada por el argentino Héctor Babenco. Al principio Manuel Puig se mostró en desacuerdo en cuanto a la elección de los personajes. Consideraba que Raúl Juliá era demasiado grande para interpretar a Valentín y que William Hurt tenía un físico que no se correspondía con el del cuarentón Molina. Cuando vio la película solo, por primera vez, en la cabina de montaje, quedó decepcionado. Pero una vez que la vio en el estreno, junto al público, sintió que podía funcionar. Esta novela también se convirtió en una comedia musical de gran éxito en Broadway, en una ópera con música del alemán Hans Werner Henze y en una obra de teatro escrita por el propio Puig.

Pubis angelical

Entre 1978 y 1980 vivió en Nueva York, donde dictó cursos de escritura creativa en la Universidad de Columbia. En 1979 publicó Pubis angelical, que fue un best seller en España y fue llevada al cine por Raúl de la Torre. La película está protagonizada por Graciela Borges, quien entonces era esposa del director. Charly García es el responsable de la banda sonora.

Maldición eterna a quien lea estas páginas

El año que se estableció en Brasil, publicó la novela Maldición eterna a quien lea estas páginas, inspirada en sus últimos años neoyorquinos. Respecto a la concepción de esta novela, Puig declaró que la idea surgió después de conocer a un nadador de la Gran Manzana e intercambiar correspondencia con él. Narra la historia de cómo Larry cuida del señor Ramírez en un hospital de Nueva York. El primero es un profesor de historia estadounidense de treinta y seis años que se ha divorciado y no puede olvidar a su exmujer. El segundo, un escritor argentino de setenta y cuatro años, ex preso político que, tras una terrible tragedia, no puede y, en parte, no desea recordar lo que vivió en su país natal. Aparentemente, la novela fue escrita simultáneamente en español e inglés. Aunque no hay estudios fehacientes al respecto, se supone que la versión original del texto fue en inglés.

Sangre de amor correspondido

En 1982 terminó la que probablemente haya sido su obra más compleja: Sangre de amor correspondido.

Cae la noche tropical

En 1988 publicó su novela Cae la noche tropical. La historia es contada por Luci, una anciana argentina que vive en Río de Janeiro, y Nidia, su hermana, que está de visita tras la muerte de su hija, y para aprovechar la influencia positiva del clima carioca en sus problemas de presión arterial. Las protagonistas hacen uso de una práctica discursiva socialmente desprestigiada, a la que Puig le saca todo el jugo en su ejercicio literario: el chisme. Nidia interroga constantemente a su hermana y ambas argumentan, imaginan y hasta se censuran por decir algo que no corresponde. Chismorrean con una ambivalente mezcla de tierno carisma e inútil abyección, ocupadas y a veces preocupadas por la vida de su vecina y los demás personajes que las rodean.

Producciones posteriores

Entre finales de 1989 y principios de 1990 se trasladó a una villa en Santa Marinella, Italia, donde escribió el guion inédito Vivaldi, sobre la vida del compositor. Los productores querían que lo protagonizara William Hurt, quien había ganado un Óscar por su papel de Molina en El beso de la mujer araña, y el actor pidió la colaboración de Manuel Puig. El proyecto no se concretó y Puig regresó a México, donde compró una casa en Cuernavaca, en el número 210 de la calle Orquídea. Allí se dedicó a seguir trabajando. Utilizaba una máquina de escribir Lettera que eventualmente reemplazó por una computadora IBM (serían sus más preciadas pertenencias, junto con su videoteca compuesta por cuatro mil películas). Escribía varias horas por la tarde aunque el trabajo de los albañiles, que remodelaban a gusto de Manuel la residencia recién adquirida, no era propicio para llevar a cabo su trabajo. Si bien ya no iba al cine, tenía estrictamente agendados dos o tres títulos por día para ver en su casa. Recibía muchos llamados desde lugares como Londres, Finlandia y Los Ángeles, solicitándole comedias musicales y conferencias. Por ese entonces había decidido no regresar a la Argentina. Ningún colega se había interesado por él, en el exilio. Luego de las amenazas de la Triple A, que habían prohibido varias de sus novelas por su contenido, la revista Gente y el Canal 7 le cerraron sus puertas. La crítica comenzó a denostarlo. Puig ya había observado que la crítica usaba su novela anterior para manifestar una opinión negativa a su última producción.
Cuando un crítico quiere molestar es fácil. En Maldición eterna a quien lea estas páginas, por ejemplo, había un personaje que decía banalidades terribles sobre el psicoanálisis. Y un crítico muy malintencionado de aquí, de España, que pertenecía a un periódico importante, citó esas frases como declaraciones mías, lo cual es muy deshonesto, muy grave.
Manuel Puig entrevistado por Rosa Montero, Un caracol sin concha

Pensamientos Literarios.

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