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Arturo Pérez Reverte. Sobre los imbéciles y los malvados.


"Cuánto más peligro tiene un imbécil que un malvado."


Arturo Pérez Reverte.
Es un escritor y periodista español, miembro de la Real Academia Española desde 2003, anterior corresponsal de RTVE y reportero destacado en diversos conflictos armados y guerras, es el autor de la saga Las aventuras del capitán Alatriste.
Licenciado en Periodismo, durante los tres primeros años de esta carrera cursó también estudios de Ciencias Políticas. Ejerció como reportero de guerra durante 21 años (1973–1994). Sus primeros pasos los dio en el diario Pueblo, donde permaneció 12 años. En 1977, paralelamente a este trabajo, fundó junto a su compañero Vicente Talón la revista Defensa, que apareció a la venta en abril de 1978, y de la que fue redactor jefe hasta que sus compromisos como corresponsal lo obligaron a dejarla. Tras la desaparición de Pueblo pasó a Televisión Española (TVE), donde ejercería como corresponsal durante otros nueve años hasta 1994. A principios de los años 90 presentó en RNE La ley de la calle, un programa de radio, en horario nocturno, en el que se daba cabida a numerosos personajes de diversos ámbitos, la mayoría de las veces marginales o marginados, y que fue clausurado por Jordi García Candau, director de RTVE. Fue presentador, en 1993, del programa Código uno, sobre la actualidad de la crónica negra, en Televisión Española, programa del que renegó públicamente y abandonó por considerar que contenía "basura". Después de haber hecho esas declaraciones en noviembre del citado año, en Pamplona, y de volver a ejercer como reportero de guerra, Pérez-Reverte presentó su dimisión a TVE, en abril de 1994, al enterarse de que se le pretendía "abrir expediente por justificar gastos en zonas de guerra con facturas falsas", acusación basada en unas líneas de su novela Territorio comanche. En su dura carta al director de TVE, Ramón Colom, Pérez-Reverte lo invita a leer el libro "con detalle" para comprobar que no hay base para el expediente, y dice tener la impresión de que este, al que considera "una majadería", está inspirado por gente que "actúa con mala fe y pretende tomarse la revancha por unas alusiones que no les gustan". La carta de renuncia terminaba así: "Que os den morcilla, Ramón. A ti y a Jordi García Candau." Tal como expuso en Territorio comanche, se despidió asqueado debido a la falta de medios y por la politización de la televisión. Como corresponsal de guerra, había cubierto conflictos armados en Chipre, Líbano, Eritrea, el Sáhara, las Malvinas, El Salvador, Nicaragua, ChadLibia, Sudán, Mozambique, Angola, el Golfo Pérsico, Croacia, Bosnia, etc. Aunque de todas ellas, la Guerra de Eritrea de 1977 lo marcó especialmente (la cita en varias ocasiones en sus artículos y en su novela Territorio comanche), en la cual anduvo desaparecido varios meses y consiguió sobrevivir a duras penas gracias a sus amigos de la guerrilla; en esa ocasión, aunque no da detalles sobre el hecho, dice que hubo de defender su vida con las armas. Después de su sonada dimisión, abandonó su trabajo de periodista y se dedicó en exclusiva a la literatura y, en especial, a la novela histórica. La primera novela que publicó, con discreto éxito, fue El húsar en 1986, ambientada en el siglo XIX, a la que siguió dos años después El maestro de esgrima, cuya acción transcurre en el Madrid galdosiano. La siguieron El club Dumas y La tabla de Flandes, que fueron las que lo hicieron conocido. Ya siendo un escritor de éxito, publicó en 1996 El capitán Alatriste, novela que daría comienzo a la saga que ha convertido a Pérez-Reverte no solo en un superventas, sino también en un autor que profesores de Historia recomiendan a sus alumnos. Lo cual no es sorprendente, ya que la gestación de Alatriste estuvo relacionada con esta disciplina: el autor, "cuando vio el espacio que dedicaban al Siglo de Oro los libros de bachillerato de su hija Carlota -con la que firma el primer volumen-, decidió crear un personaje que contase un momento crucial de nuestra Historia, sin el que no se puede entender nuestro presente". Ha publicado hasta el momento 22 novelas y varias colecciones de artículos. Varias obras suyas —entre ellas, El maestro de esgrima, La tabla de Flandes y El club Dumas que, rodada por Roman Polanski, se comercializó con el título de La novena puerta— han sido adaptadas al cine con éxito. En 2006 se estrenó la película Alatriste de Agustín Díaz Yanes, basada en su serie de novelas de El capitán Alatriste y, al año siguiente, La carta esférica, dirigida por Imanol UribeRespecto a sus reconocimientos como literato destacan su ingreso en la Real Academia Española el 12 de junio de 2003, para ocupar el sillón T (vacante desde el fallecimiento del filólogo Manuel Alvar en 2001) o su nombramiento como doctor honoris causa por la Universidad Politécnica de Cartagena, el primero otorgado por ese establecimiento de educación superior, el 18 de febrero de 2004. La adaptación a formato de telenovela, en español y estrenada por Telemundo, de su obra La Reina del Sur fue un éxito en Estados Unidos, pero en España no contó con una crítica muy favorable y el propio Pérez-Reverte llegó a criticar duramente en la red social Twitter la emisión y el tratamiento dado a la adaptación. En mayo de 2011, la Audiencia Provincial de Madrid condenó a Pérez-Reverte y Manuel Palacios, director y coguionista de la película Gitano, a pagar 80.000 euros de forma solidaria al cineasta Antonio González-Vigil, que lo demandó por plagio del guion de la película estrenada en el año 2000. La sentencia contradijo dos sentencias penales y una tercera de un juzgado mercantil anteriores, favorables a Pérez-Reverte y Palacios. Finalmente, en julio de 2013 es condenado por la Audiencia Provincial de Madrid a pagar 200.000 euros al cineasta por plagio. El 16 de julio de 2013, el guionista y director de cine Antonio González-Vigil pidió el cese de Pérez-Reverte como académico de la Real Academia de la Lengua. Desde el 6 de junio de 1993 escribe una columna en el suplemento dominical de los diarios del grupo Vocento El Semanal, ahora XLSemanal—, llamada Patente de corso, que empezó llamándose A sangre fría, si bien ya había publicado algunos artículos en esta misma revista en 1991 de forma esporádica. A finales de 1995 el propio Arturo Pérez-Reverte dice de esta serie de columnas: "En estos dos años y medio me he venido despachando a gusto, y —como dice por estas fechas mi compadre Sancho Gracia en el Teatro Español de Madrid— ni reconocí sagrado, ni en distinguir me he parado al clérigo del seglar. Por eso, mis ajustes de cuentas semanales pueden calificarse de cualquier cosa menos de cómodos para quienes alberga".