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Talento y transgresión en los Tony Awards.

Por Catalina Huberman.
"Premiamos excelencia teatral o coraje por expresar temas controversiales."
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Éste domingo pasado, fue la 69va entrega de los Tony Awards, el premio otorgado a lo mejor de la escena teatral en Broadway. El éxito de la noche y el  musical más premiado fue “Fun Home” con cinco estatuillas, entre ellas, Mejor Musical. Este espectáculo tiene como protagonista a una mujer, revindicando el movimiento feminista que está surgiendo alrededor del mundo. La misma, es lesbiana. En la obra, ella comienza describiendo su niñez con un padre ocultamente homosexual que tiene tendencias pedófilas; su propia declaración homosexual y como ésta deriva en el posible suicidio de su padre. Una obra con temáticas profundas y potentes como la sexualidad, el suicidio, y qué rol cumplen éstas dentro de una familia. Una pieza teatral que enfrenta la homosexualidad desde un punto de vista interno y representada de manera novedosa para el teatro norteamericano comercial, en definitiva, una obra digna de un Tony.
Ahora bien, ¿las estatuillas obtenidas fueron una premiación o una declaración política? En un mundo dónde todo tiene un subtexto, nos encontramos frente a la disyuntiva si premiamos excelencia teatral o coraje por expresar temas controversiales. En mi opinión, más allá del valor teatral que la obra posee, considero que poder hablar abiertamente de temas tan callados en el pasado, es un don. Un don digno de premiación. Hace pocos años que discutimos sobre el origen de la homosexualidad y de dónde ésta surge, así también como el rol que cumple dentro de una familia. Aquellos que lo comenzaron a hacer públicamente eran catalogados como trasgresores. La película “Secreto en la Montaña” es un gran ejemplo de este movimiento “trasgresor”. Por el contrario, la obra “Un americano en Paris” – el segundo musical favorito para las mismas categorías- utiliza los elementos tradicionales del musical y de Broadway. Sin embargo, esta obra obtuvo menor reconocimiento. Queremos creer, entonces, que simplemente se debe a la falta de precisión y desempeño y no a los temas tratados.
¿Podemos apreciar el arte más allá de su temática o es la misma la que lo convierte interesante? Es claro que la controversia es aquello que nos atrapa y nos estimula pero considero que una obra teatral de tal magnitud merece reconocimiento más allá de su contenido.
Y ustedes, ¿qué piensan?