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Mary Shelley.

Vida, obra y "pensamientos literarios".

Fue una narradora, dramaturga, ensayista, filósofa y biógrafa británica, reconocida sobre todo por ser la autora de la novela gótica Frankenstein o el Moderno Prometeo (1818). También editó y promocionó las obras de su esposo, el poeta romántico y filósofo Percy Bysshe Shelley. Su padre fue el filósofo político William Godwin y su madre la filósofa feminista Mary Wollstonecraft.

Temáticas literarias y estilo.
Mary Shelley tuvo una vida basada en la literatura. Su padre la alentó a escribir empezando con las cartas, y su ocupación favorita de niña era componer historias. Desafortunadamente, todas las obras que Mary escribió cuando era joven se perdieron cuando huyó con Percy en 1814, ya que ninguno de sus manuscritos encontrados está fechado antes de ese año. Se cree que su primera obra publicada fue Mounseer Nongtongpaw, una serie de versos cómicos escritos por Godwin cuando tenía diez años y medio; sin embargo, el poema se le atribuye a otros autores en las colecciones más recientes de sus trabajos. Percy Shelley alentó con entusiasmo a Mary para que fuese escritora: «Mi esposo estaba, al principio, muy ansioso de que yo pudiese mostrar orgullosamente mi origen, y escribir mi propia página en el libro de la fama. Siempre me incitó a obtener reputación en el ámbito literario».

Novelas.

Elementos autobiográficos.

Ciertas secciones de las novelas de Mary Shelley se interpretan como reescrituras encubiertas de su propia vida. La crítica ha señalado la repetición en los libros de los argumentos basados en la relación padre-hija, en particular como evidencia de su estilo autobiográfico. Por ejemplo, los historiadores frecuentemente consideran Mathilda (1820) como autobiográfica, identificando a los tres personajes principales como versiones de Mary Shelley, William Godwin y Percy Shelley. Mary Shelley misma declaró que basó a los personajes principales de El último hombre en los amigos que conoció en Italia. Lord Raymond, quien deja Inglaterra para pelear para Grecia y muere en Constantinopla, está basado en Lord Byron; y el utópico Adrian de Windsor, quien lidera a sus seguidores en la búsqueda de un paraíso natural y muere cuando su barco se hunde en una tormenta, es un retrato ficticio de Percy Bysshe Shelley. Sin embargo, como escribió en la crítica de la novela de Godwin Cloudesley (1830), no creía que los autores «se copiasen meramente de sus propios corazones». William Godwin catalogó a los personajes de su hija como estereotipos, en lugar de retratos de la vida real. Algunos críticos modernos, tales como Patricia Clemit y Jane Blumberg, han tomado el mismo punto de vista, resistiéndose a las interpretaciones autobiográficas de las obras de Mary Shelley.

Géneros de novelas.

Mary Shelley emplea las técnicas de varios géneros de novela diferentes, principalmente el que seguía Godwin, el estilo de novela histórica de Walter Scott y la novela gótica. El estilo basado en Godwin, popularizado durante la década de 1790 con obras como Caleb Williams, del mismo Godwin, «emplearon una forma similar a la de Rousseau para explorar las relaciones contradictorias entre el individuo y la sociedad»; Frankenstein exhibe varios recursos literarios similares a los de la novela de Godwin. Sin embargo, Shelley critica aquellos ideales de la educación que Godwin promueve en sus obras. En El último hombre, utiliza la forma filosófica de dicha corriente para demostrar la falta de sentido que tiene el mundo. Mientras que las primeras novelas con este estilo mostraban cómo los individuos podían, lentamente, transformar la sociedad, El último hombre y Frankenstein demuestran la carencia de control de la persona sobre la historia.

Esta autora usa la novela histórica para recrear las relaciones entre hombres y mujeres; por ejemplo, Valperga es una versión feminista del estilo masculino de Scott. Al introducir mujeres en cierto tipo de relatos, cosa que no había sido hecha nunca antes, Shelley cuestiona las instituciones políticas y teológicas establecidas. Shelley describe al protagonista masculino como compulsivo y sediento de sangre, en contraste con la alternativa femenina, representando la razón y la sensibilidad. En Perkin Warbeck, la otra novela histórica de Shelley, Lady Gordon demuestra los valores de la amistad, la sencillez y la igualdad. A través de ella, Shelley ofrece una alternativa femenina al poder político masculino, que destruye a los personajes. La novela provee una narrativa histórica diferente a la acostumbrada, para desafiar a la que sólo tiene protagonistas masculinos.
Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Mary_Shelley

Pensamientos Literarios.